Biomasa: tipos y ventajas

Biomasa, el confort y bienestar ecológico

biomasa

Hay vida más allá de la energía tradicional y contaminante. Y mucha, además. Toda la que seamos capaces de cuidar y reciclar. Se llama biomasa y es la energía renovable que aprovecha todo lo que el ecosistema nos proporciona.

La biomasa proviene del reciclaje de materias de tipo orgánico, vegetal o animal que podemos utilizar como fuente de energía. Con ella, podemos conseguir calefacción, agua caliente sanitaria (ACS) e, incluso, electricidad. En resumen, biocombustible que trae a nuestras vidas confort y bienestar sin necesidad de dañar la naturaleza.

De hecho, podemos conseguir biomasa del aprovechamiento de diferentes actividades que también necesitan de la naturaleza. Y en función de ellas, podemos clasificar los tipos que existen.

Tipos de biomasa

Sin contar con aquella que conseguimos directamente de la explotación directa de la naturaleza, existen 5 tipos diferentes. Y es que la utilización indiscriminada del medio ambiente es incompatible con la sostenibilidad. Se trata de conseguir combustible natural, pero de forma respetuosa con el entorno.

  • Agrícola: aprovechamos los residuos que encontramos de cosechas y cultivos energéticos agrícolasbiomasa
  • Forestal: con los restos recogidos de la limpieza de bosques y podas, conseguimos gran cantidad de materia vegetal muy eficaz como combustible energético
  • Ganadera: sencillamente estiércol y purines. Deshechos de la ganaderías capaces de generar energía
  • Industrial: se reciclan restos de industrias como la alimentaria (olivares, almendras o conservas), maderera (serrín prensado y virutas, el pellet) o la papelera
  • Urbana: de toda la basura que generamos en las ciudades, podemos obtener gran cantidad de residuos sólidos que utilizar para crear biomasa
  • Acuosa: incluso de las plantas acuáticas y algas obtenemos recursos suficientes que reciclar para generar energía

 

Todos estos recursos naturales son transformados a través de procesos mecánicos, termoquímicos o biológicos. Y, a partir de ahí conseguimos biocombustibles como el pellet, el biogás o el biodiésel, entre otros. Efectivos y ecológicos comburentes que generan en el hogar calor y agua caliente, mediante las calderas y estufas. Aunque, como podemos ver en el vídeo, también tenemos la opción del suelo radiante o los radiadores como emisores de calor.

Ventajas de la biomasa

Aunque por lo general, necesitemos mayor volumen de combustible para generar la misma cantidad de energía que con los fósiles y, en consecuencia necesitemos mayor espacio de almacenaje, las ventajas son muy superiores a estos dos “inconvenientes”.

  • Sostenibilidad: se genera a partir del reciclaje y el aprovechamiento tanto de la naturaleza como de residuosbiomasade la actividad humana. Por ello, se trata de un combustible cuya producción es 100% sostenible.
  • Ecológico: con el uso de la biomasa, las emisiones que contribuyen al efecto invernadero disminuyen. Su balance de C02 y COE es neutro, ya que en su proceso de combustión genera cantidades insignificantes de contaminantes sulfurados o nitrogenados.
  • Producción a medida: puesto que es un combustible renovable, su producción se puede gestionar según necesidades o picos de demanda
  • Energía térmica y eléctrica: de forma limpia y responsable con el medio ambiente del que nace, la biomasa es capaz de generar energía térmica, calefacción y ACS, así como energía eléctrica. Con ella podemos disfrutar del confort y el bienestar en casa, al mismo tiempo que cuidamos nuestro planeta.
  • Precio: en comparación con combustibles como el gasóleo, el precio de la biomasa es mucho más competitivo y, además, éste fluctúa mucho menos al no depender de factores externos
  • Dependencia 0: evita la dependencia energética con el exterior, en concreto de combustibles fósiles
  • Excedente: como se trata de una energía renovable que aprovecha todo lo que nos ofrece el ecosistema, podemos decir que contamos con excedente de biomasa. Además, al tratarse de residuos, no tiene caducidad
  • Cuida el ecosistema: aprovechamos la limpieza de bosques y podas para conseguir biomasa vegetal. Con ello, al mismo tiempo, evitamos desafortunados incendios y todo lo que ello conlleva. Con la biomasa ganadera, hacemos lo mismo, procesando el estiércol que tan contaminante es y convirtiéndolo en energía.
  • Impulso económico: la biomasa, desde que se empieza a crear hasta que llega a los hogares y grandes construcciones, necesita de un gran número de personas especializadas. Sobre todo, esto significa un importante impulso económico para las zonas rurales

Lo tenemos en nuestras manos. La naturaleza nos lo regala y nosotros sólo tenemos que cuidarla. La biomasa es, sin duda, el futuro ¡Anticipémosnos!

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