Cómo reparar un váter fácilmente

Reparar un váter: averías más frecuentes y soluciones sencillas

Las averías del váter más habituales son las que ocasionan pérdidas de agua. Por ello, vamos a ver aquí cómo reparar un váter fácilmente. Tú mismo, en casa, puedes solventar estos pequeños, pero incómodos, desperfectos propios del uso diario. Así, evitarás padecer las incomodidades de un váter que no funciona como debería. El molesto ruido de una cisterna que no carga bien o que pierde agua constantemente. O, incluso, la pérdida de agua al exterior del váter.

Pero antes de ver cuáles son las averías más frecuentes y cómo solucionarlas, vamos a conocer de qué partes consta el sanitario para poder reparar un váter:

reparar un váter

  • Taza de inodoro: se trata de la parte principal y lo que identificamos como el váter en sí.
  • Tapa y asiento del inodoro: se compran e instalan en conjunto, aunque la función de uno sea para sentarse y otro para proteger tanto la tapa, como la taza del váter.
  • Tanque: es el depósito del agua de la cisterna. En su interior se acumula el agua e instala el mecanismo de descarga.
  • Tapa del tanque: para que el agua y el mecanismo esté protegido, el taque se cierra por la parte superior con una tapa en la que, normalmente, va encajada la cisterna
  • Mecanismo de descarga: es el encargado de que los desechos y el agua se eliminen por el desagüe.

Averías y soluciones del váter más comunes

Reparar un váter no es tan complicado como pueda parecer, pero debemos tener en cuenta unos sencillos consejos. Como ya hemos dicho, las averías más habituales son aquellas que conllevan pérdida de agua. Por ello, es importante conocer cómo solventar nosotros mismo cualquier tipo de estos incidentes. Si no queremos que la factura del agua nos de una sorpresa a final de mes y, por supuesto, si nos preocupa el medio ambiente, esto nos interesa.

1. El tirador o pulsador de la cisterna no funciona:

Pueden ser diferentes los motivos que produzcan la rotura del tirador o pulsador de la cisterna. Puede ser que la tapa del tanque simplemente esté desplazada. En este caso sólo habrá que encajarla en su sitio y que el pulsador o tirador vuelva a su posición. Sin embargo, si seguimos observando que sigue sin funcionar, puede que el problema esté en el vástago. Es común que con el uso constante que hacemos de la cisterna, éste se caiga hacia el interior del mecanismo de descarga. Sencillamente cógelo y vuelve a colocarlo en su sitio.

Pero también puede ser que la avería se produzca por la rotura del embellecedor o directamente del mecanismo de descarga. Si es así, la solución es su reemplazamiento. Sólo tienes que comprar el recambio, normalmente de las pastillas y del embellecedor. Primero, con un alicate de apertura, retirar los embellecedores. Retirar la pastilla rota y sustituirla por la nueva, y hacer lo mismo con el embellecedor si procede.

2. La cisterna pierde agua al interior del tanque:

Algo muy habitual, y que seguro más de uno hemos sufrido, es la pérdida constante de agua de la cisterna al interior del tanque. Esto, además de producir un molesto ruido continuado, supone un derroche de agua incalculable.

Este problema nos indica que el paso del agua no se está cerrando adecuadamente. Para averiguarlo, tenemos que cerrar la llave del paso del inodoro, del cuarto de baño o la general. Si así deja de caer agua, el problema está en el grifo del interior de la cisterna. Lo más probable es que el grifo tenga una boya, así que abre la llave de paso del agua y mueve la boya. Si el agua deja de caer, ajusta el tornillo del grifo y listo. Si, por el contrario, la pérdida continúa, vacía la cisterna y con una llave inglesa afloja la conexión entre el grifo y el latiguillo. A continuación, quita el grifo y límpialo de cal y sedimentos. Si está roto o deteriorado, sustitúyelo por uno nuevo.

Por otro lado, si al cortar el paso del agua, sigue cayendo agua al interior del tanque, se trata de una avería en el mecanismo de descarga. En este caso, deberemos retirar el mecanismo, una vez hayamos vaciado la cisterna. Limpiarlo de cal y sedimentos propios del agua. Si vemos que la junta obturadora está desgastada, debemos cambiarla por una nueva. Para ello, asegúrate de que el recambio es compatible con el modelo del inodoro. Y si el mecanismo está roto, no nos queda otro que sustituirlo entero.

3. La cisterna pierde agua al exterior del váter:

Antes de nada, comprueba con un papel o paño seco que la fuga no se produce por los tornillos de sujeción de la cisterna a la taza. Si, efectivamente, observas que la salida del agua está ubicada en ese sitio, ajusta los tornillos. Cierra la llave de paso, vacía la cisterna y ajusta las palometas ayudándote de un tornillo.

4. No entra agua en la cisterna

En este caso, el grifo puede que esté obstruido por la cal o sedimentos. Igual que el caso dos, deberemos limpiar las juntas y el grifo. Si el grifo está desgastado o averiado, hay que cambiarlo. Pero asegúrate de que no sea un problema de la llave de paso de escuadra de entrada del agua. En este supuesto también deberemos cambiar.

Sencillamente, observa y ve probando las diferentes posibilidades que aquí exponemos. Una vez localices la avería pon a prueba estos prácticos consejos para reparar un váter. Y, recuerda, en PROINCO encontrarás todo el material necesarios, además de un profesional asesoramiento.

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