La aerotermia en obra nueva y reforma se ha convertido en una alternativa cada vez más presente en proyectos de climatización y producción de ACS. Pero para conseguir una instalación eficiente y con un funcionamiento adecuado, no basta con elegir una bomba de calor de la potencia correspondiente.

Para el instalador, aspectos como el dimensionamiento, la ubicación de los equipos, el circuito hidráulico, los emisores y las condiciones de la vivienda deben estudiarse antes de comenzar el montaje.

¿Qué debe valorar el instalador antes de instalar aerotermia?

Cada instalación es diferente. Una vivienda de nueva construcción ofrece unas posibilidades distintas a las de una reforma, donde pueden existir limitaciones de espacio, instalaciones anteriores o emisores que se quieran conservar.

Antes de seleccionar el equipo, conviene analizar:

  • Características y superficie de la vivienda.
  • Nivel de aislamiento y orientación.
  • Necesidades de calefacción y refrigeración.
  • Demanda de ACS.
  • Tipo de emisores existentes o previstos.
  • Espacio disponible para las unidades.
  • Características de la instalación eléctrica.
  • Posibilidad de realizar las conexiones hidráulicas necesarias.

Un buen planteamiento inicial ayuda a evitar modificaciones durante la instalación y permite seleccionar una solución adaptada realmente a las necesidades del proyecto.

1. Dimensionar correctamente la instalación

Uno de los puntos fundamentales en cualquier proyecto de aerotermia es determinar la potencia necesaria.

No se debe seleccionar el equipo únicamente en función de los metros cuadrados. Las necesidades térmicas dependen también del aislamiento, orientación, ubicación climática, distribución de la vivienda, temperaturas de cálculo y características de los cerramientos.

Un equipo sobredimensionado tampoco es necesariamente una mejor opción. El objetivo es conseguir que la bomba de calor trabaje de forma eficiente y pueda adaptarse a la demanda real.

[INFOGRAFÍA: 5 aspectos que debe comprobar el instalador antes de dimensionar una aerotermia]

2. Tener en cuenta los emisores

La temperatura de impulsión necesaria está directamente relacionada con el sistema de emisión utilizado.  La aerotermia trabaja especialmente bien con emisores de baja temperatura, como el suelo radiante, pero también puede utilizarse con determinados radiadores y fancoils siempre que el sistema esté correctamente dimensionado.

En una obra nueva, el instalador puede plantear conjuntamente la generación y los emisores desde el principio. En una reforma, en cambio, es habitual encontrarse con una instalación existente. Antes de sustituir el sistema de generación, conviene comprobar si los radiadores actuales pueden trabajar adecuadamente con las temperaturas de impulsión previstas.

3. Planificar la ubicación de las unidades

La ubicación de los equipos es otro aspecto que debe resolverse antes de comenzar la instalación.

La unidad exterior necesita un espacio adecuado para garantizar una correcta circulación del aire y permitir las operaciones de mantenimiento. También hay que considerar aspectos como el drenaje del agua de condensación y desescarche, accesibilidad y posibles molestias acústicas.

En función de la solución elegida, también habrá que determinar la ubicación de la unidad interior, depósito de ACS, acumuladores y otros componentes hidráulicos.

En obra nueva suele existir mayor libertad para plantear estos espacios. En una reforma, el instalador tendrá que adaptarse a las condiciones existentes y buscar la ubicación más adecuada.

4. Revisar el circuito hidráulico

Una instalación de aerotermia requiere una planificación cuidadosa del circuito hidráulico.

Hay que tener en cuenta elementos como:

  • Diámetros y recorridos de las tuberías.
  • Caudal necesario.
  • Pérdidas de carga.
  • Bombas de circulación.
  • Válvulas y elementos de regulación.
  • Vasos de expansión.
  • Sistemas de seguridad.
  • Aislamiento de las tuberías.

Un dimensionamiento incorrecto puede afectar al funcionamiento del sistema y a su rendimiento.

Por eso, no conviene dejar el diseño hidráulico para el último momento. La instalación debe plantearse como un conjunto, desde la generación hasta los emisores.

5. No olvidar la producción de ACS

La aerotermia puede utilizarse también para la producción de agua caliente sanitaria, por lo que la demanda de ACS debe contemplarse desde la fase inicial del proyecto. El volumen del depósito debe seleccionarse teniendo en cuenta las necesidades de los usuarios y las características de la instalación.

En viviendas con varios ocupantes o una demanda elevada, este aspecto adquiere todavía más importancia.

6. Obra nueva frente a reforma: ¿qué cambia?

Aunque los principios de diseño son los mismos, las condiciones de partida pueden ser muy diferentes.

En obra nueva

El instalador puede trabajar desde el inicio con el resto de profesionales para coordinar:

  • Espacios técnicos.
  • Tuberías y recorridos.
  • Emisores.
  • Alimentación eléctrica.
  • Producción de ACS.
  • Aislamiento.
  • Sistemas de regulación y control.

Esta planificación permite integrar la instalación de aerotermia dentro del proyecto general de la vivienda.

En una reforma

El reto suele estar en adaptar la nueva instalación a una construcción existente.

Antes de comenzar, es importante comprobar qué elementos pueden conservarse y cuáles deben sustituirse. También habrá que valorar los espacios disponibles, los recorridos de tuberías y la compatibilidad con los emisores existentes.

Por eso, una visita técnica previa resulta especialmente importante en este tipo de proyectos.

7. Revisar los requisitos normativos

Como cualquier instalación térmica, la aerotermia debe cumplir los requisitos técnicos y reglamentarios que correspondan al proyecto. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) establece las exigencias relacionadas con el diseño, ejecución, puesta en servicio, mantenimiento y uso de las instalaciones térmicas. Tienes más información sobre este reglamento obligatorio en nuestro artículo sobre  Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).

Además, dependiendo de las características y potencia de la instalación, pueden existir diferentes requisitos de documentación técnica.

Por ello, el instalador debe comprobar desde el principio qué documentación y trámites son necesarios para cada proyecto.

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